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“No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que viene de Dios” (Mt 4,4)

Durante esta Cuaresma, vamos a contar con el apoyo de una serie de temas que nos ayudarán a prepararnos para celebrar cristianamente la muerte y resurrección de Jesús, es decir, la Pascua.

 

En este tema vamos a conocer cómo se ha vivido la Cuaresma a lo largo de la historia. También vamos a reflexionar sobre el significado actual de la Cuaresma como camino hacia la Pascua.

 

Los otros 5 temas que veremos van a tener como base los textos bíblicos de las misas dominicales correspondientes a los cinco domingos de la Cuaresma.

 

EL SIGNIFICADO DE LA CUARESMA A LO LARGO DE LOS SIGLOS

La fiesta de la Pascua es el centro y la cumbre del año litúrgico. Es la fiesta más importante de los cristianos. La resurrección de Jesús da sentido a nuestra fe. Por eso San Pablo dijo: “Y si Cristo no ha resucitado, la fe de ustedes no tiene sentido… Si nuestra esperanza en Cristo no va más allá de esta vida, somos los más miserables de todos los hombres” (ver 1ª Corintios 15, 12-21).

 

Por eso esta gran fiesta requiere una preparación, que se lleva a cabo en la Cuaresma. Pero también tiene una prolongación: la Pascua se prolonga durante cincuenta días que concluyen en Pentecostés.

 

La Cuaresma, como preparación de la Pascua cristiana, se desarrolló poco a poco. Fue resultado de un proceso en el que intervinieron tres elementos: la preparación de los adultos para el bautismo en la vigilia pascual, la reconciliación de los penitentes públicos para vivir con la comunidad el triduo pascual y la preparación de toda la comunidad a la gran fiesta de la Pascua.

 

A mediados del signo II se fijó un domingo como Pascua anual, como aniversario de la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Y se relacionó con la pascua judía, pero no coincidió en el mismo día.

 

El sentido de la Pascua cristiana lo da san Juan 13,1. Es el paso de la comunidad con Cristo de este mundo al Padre, paso de las tinieblas a la luz, del ayuno a la alegría y de la muerte a la vida.

 

La Cuaresma comenzó con un ayuno comunitario de dos días de duración, que dio lugar al triduo pascual: viernes y sábado (días de ayuno) y domingo. Este ayuno tiene un sentido pascual (es decir, de participación en la muerte y resurrección de Cristo) y escatológico (es decir, de espera de la vuelta de Cristo el esposo arrebatado momentáneamente por la muerte)

 

A mediados del siglo III, el ayuno se extiende a tres semanas, tiempo que coincide con la preparación de los catecúmenos (los adultos que reciben catequesis) para el bautismo de la noche pascual.

 

A finales del siglo IV se extendió el triduo al jueves, día de reconciliación de penitentes (al que más tarde se añadió la cena eucarística) y se contaron cuarenta días de ayuno, que comenzaban con el domingo de la cuaresma. Como la reconciliación de los penitentes se hacía el jueves santo, con el fin de contar cuarenta días de ayuno empezó la cuaresma el miércoles de ceniza.

 

Desde el signo XI, al desaparecer la penitencia pública, se extendió por todo el mundo cristiano la costumbre de imponer la ceniza como señal de penitencia.

 

Al desaparecer la catequesis para el bautismo de los adultos y el proceso de conversión de los pecadores públicos, la cuaresma va perdiendo su espíritu sacramental y comunitario. Va siendo sustituida por innumerables devociones, se convierte en ocasión de “misiones populares” o de predicaciones para la preparación de la Pascua, poniendo énfasis en el ayuno y la abstinencia, en medio de un ambiente triste a consecuencia de las renuncias y sacrificios.

 

EL SIGNIFICADO ACTUAL DE LA CUARESMA

Con el Concilio Vaticano II, la reforma litúrgica hace resaltar el sentido bautismal y penitencial del tiempo de la Cuaresma.

La Cuaresma es hoy:

1) una cuarentena de preparación, renovación o retiro;

2) de toda la iglesia, de las comunidades eclesiales y de todos los cristianos;

3) en vistas al misterio pascual o paso de este mundo al Padre;

4) por medio de celebraciones, grupos de trabajo y prácticas cristianas.

 

Los cuarenta días santos responden a un misterio particular de Jesús, el de su retiro al desierto durante cruenta días, número simbólico que equivale a tiempo de decisión y de prueba y a período de condición terrena del pecador, asediado por mil trabajos. La Cuaresma es, pues, preparación al bautismo (de los adultos), a la reconciliación (de los pecadores) y a la identificación con la Pascua de Cristo (de toda la Iglesia). Es, por tanto, período intenso de iniciación o reiniciación cristiana, tiempo apropiado de celebrar comunitariamente la penitencia, ocasión de opciones y determinaciones liberadoras y momento de revisión pastoral.

Preguntas para compartir:

1. ¿Qué cosas nuevas aprendiste en este tema?

2. ¿Según la gente en general, qué es la Cuaresma?

3. ¿Qué significado va a tener para ti esta Cuaresma?

Lectura bíblica: Lucas 9, 21-27

Preguntas para dialogar (pueden escogerse las más adecuadas al grupo):

1. ¿Qué mensaje nos da Jesús en este pasaje bíblico?

2. ¿De qué manera nos vamos a preparar para celebrar la Pascua?

3. ¿Cuáles son las alegrías, sufrimientos y esperanzas de la gente de nuestra colonia?

4. ¿Qué temores, sufrimientos y esperanzas tiene actualmente la humanidad?

5. ¿Qué estoy haciendo con mi vida? ¿Qué sentido tiene lo que hago?

6. ¿Qué actitudes estoy tomando dentro de mi familia?

7. ¿Qué estoy haciendo para vivir mi misión dentro de mi comunidad parroquial?

8. ¿Qué estoy haciendo respecto a mi compromiso de servir a los pobres y luchar por la justicia? ¿De qué quiero pedirle perdón a Dios?

9. En medio de la situación actual, ¿qué significa celebrar la Pascua?.

10. ¿Cómo voy a prepararme para vivir y celebrar cristianamente la Pascua?

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En Internet existe una gran diversidad de páginas que tratan sobre el Adviento. En seguida encontrarás una selección de sitios donde puedes consultar o descargar artículos y materiales catequéticos, clasificados por temas. Sólo da clic en el enlace que te interese.

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1. Qué es el Adviento

http://www.churchforum.org/info/Liturgia/Navidad/Adviento.htm

http://www.aciprensa.com/fiestas/Adviento/index.html

http://es.catholic.net/celebraciones/120/301/articulo.php?id=1199

http://www.iglesia.org/articulos/adviento.php

http://www.iglesia.org/articulos/adviento2_03.php

http://ec.aciprensa.com/a/adviento.htm

http://www.iglesia.cl/especiales/navidad_2003/_adviento.html  

 

2. Origen y significado del término Adviento, lecturas bíblicas, mensajes del Papa

http://www.es.catholic.net/celebraciones/120/301/articulo.php?id=1199

http://es.wikipedia.org/wiki/Adviento

http://www.vatican.va/liturgical_year/liturgico_sp/ordinario.html#2008

http://encuentra.com/articulos.php?id_sec=191&id_art=5904&id_ejemplar=0

http://www.caminando-con-jesus.org/adviento/ADVIENTO.htm

http://www.misiones.catholic.net/navidad.htm

http://drelitorreon.iespana.es/Cazatesoro/Adviento/adviento.htm

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3. Desarrollo histórico del Adviento

http://www.iglesia.org/articulos/adviento_historia03.php

http://www.zenit.org/article-17580?l=spanish

http://www.buenasideas.org/index.php?option=com_content&task=view&id=242&Itemid=2=

 

4. Para vivir el Adviento, tiempo de espera, tiempo de conversión

http://www.iglesia.org/articulos/adviento_tiempo04.php

http://es.catholic.net/celebraciones/120/301/articulo.php?id=2996

http://www.mercaba.org/DIESDOMINI/ADVIENTO/para_vivir_adviento.htm

http://www.rosario.org.mx/liturgia/a_liturgico/adviento.htm

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5. La Virgen María en el Adviento

http://www.iglesia.org/articulos/maria_adviento03.php

http://www.rosario.org.mx/biblioteca/mariaadv..htm

http://www.corazones.org/articulos/mother_adela/adviento_maria.htm

http://www.camineo.info/news/170/ARTICLE/4134/2007-12-15.html

 

6. Celebración en torno a la corona de Adviento:

http://www.churchforum.org/info/Liturgia/Navidad/adviento/advcor.htm

http://es.wikipedia.org/wiki/Corona_de_Adviento  

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7. Material didáctico para el Adviento y la Navidad

http://servicioskoinonia.org/pastoral/

http://www.misiones.catholic.net/navidad.htm

http://www.pazybien.org/materiales/Adviento/

http://www.misiones.catholic.net/mater.htm

http://www.salesianoslitoral.org.ar/materiales/momentos/adviento.asp

http://www.archivalencia.org/adviento2008_web.htm

http://www.redjoven.org/home/destacado/adviento2008_web.htm

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nacimiento-de-jesus21. Oración inicial: Lucas 2,8-14.

2. En el tema de la semana pasada compartimos sobre cómo la Virgen María de Guadalupe elige a Juan Diego para que sea su mensajero y cómo nos elige a todos nosotros para llevar el mensaje del Reino de Dios a todo el pueblo. ¿Alguien de ustedes quiere recordar qué estuvimos comentando hace 8 días sobre ese tema?…

3. En el tema de hoy vamos a acercarnos a Jesús “que aunque existía con el mismo ser de Dios, no se aferró a su igualdad con él, sino que renunció a lo que era suyo y se hizo servidor. Haciéndose como un hombre cualquiera, se humilló a sí mismo…” (Filipenses 2,1-6). Nace pobre, en un establo, compartiendo nuestra condición humana, menos el pecado. Él viene a salvarnos, a darnos vida en abundancia.

4. El período de celebración de la Navidad abarca quince días, que están comprendidos desde 25 de diciembre que es la fiesta del nacimiento de Jesús hasta el 6 de enero que es día de la manifestación de Jesús como luz del mundo y salvador universal (Epifanía).

5. Durante este tiempo de Navidad la Palabra de Dios nos invita a poner especial atención en tres cosas:

1)– Primero: Recordar el pasado: Celebrar y contemplar el nacimiento de Jesús en Belén. El Señor ya vino y nació en Belén. Ésta fue su venida en la carne, en nuestra humanidad, lleno de humildad y pobreza. Nace como uno de nosotros para compartir nuestra condición humana y darnos vida plena.

2)– Segundo: Vivir el presente: Se trata de vivir en el presente de nuestra vida diaria el nacimiento de Jesús que se está presente en su Palabra, en el prójimo, en la comunidad, en los pobres y en la Eucaristía. Jesús nace en nosotros cuando lo recibimos y aceptamos como único Salvador, seguimos su ejemplo y su proyecto de hacer el Reino de Dios en este mundo.

3)– Tercero: Preparar el futuro: Se trata de prepararnos para la segunda venida de Jesucristo en la “majestad de su gloria“. Entonces vendrá como Señor y como Juez de todas las naciones, y premiará con la vida eterna a los que creyendo en Él se comprometieron a construir una humanidad fraterna y justa, a los que dieron de comer al hambriento, agua al sediento, a los que fueron solidarios con los necesitados (Mateo 25,31-46). Mientras caminamos por este mundo, nos comprometemos con Jesucristo sirviendo a su pueblo y esperamos su venida gloriosa que nos traerá la salvación definitiva, la vida eterna sin sufrimientos, sin violencia, la vida digna y plena para tod@s.  Como nos dice San Pedro: “Nosotros esperamos el cielo nuevo y la tierra nueva que Dios nos ha prometido, en los cuales todo será justo y bueno”, donde “ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento, ni dolor; porque todo lo que antes existía ha dejado de existir” (Juan 21,4). Donde escucharemos la palabra viva de Dios que nos dirá: “Yo hago nuevas todas las cosas”.

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6. Vamos a leer un texto del Evangelio, donde Zacarías exclama de alegría reconociendo en Jesús al Salvador prometido a sus antepasados, que viene a dar luz a los que viven en la oscuridad y a dirigir nuestros pasos por el camino de la santidad, de la justicia y de la paz: Lucas 1, 67-80.

 

7. Compartamos la Palabra que escuchamos:

1) ¿De qué trata la Palabra de Dios que acabamos de escuchar?

2) ¿Tenemos preparado el corazón para recibir a Jesús con un corazón nuevo, con sencillez y alegría?

3) ¿Qué actitudes tengo que cierran mi corazón a Señor que es la Palabra viva de Dios?

4) Jesús viene nace entre nosotros como buena noticia de Dios; nos da su misma vida para que tengamos vida en abundancia. ¿Me doy tiempo para compartir con Dios y con mis herman@s la vida, los bienes y los dones que el Señor me ha dado?

5) Jesús se encarnó en nuestra vida y fue solidario con nuestras alegrías, tristezas y angustias y esperanzas. ¿Y nosotros, de veras nos unimos y estamos siendo solidarios con la gente que sufre, con los pobres y con quienes luchan por la justicia y la paz?

6) ¿Qué vamos a hacer para que verdaderamente Jesús nazca en cada uno de nosotros y en el pueblo?

8. Celebremos y vivamos el nacimiento de Jesucristo en nuestra vida y en nuestra historia, sigámoslo día a día, hasta que Él venga de nuevo a abrirnos la puerta para participar en el Banquete eterno del Reino de los Cielos.

9. Hagamos oración. Pidamos al Señor que abra nuestro corazón para permitir que Él nazca y se haga presente en nuestras vidas, en la vida de la comunidad y en la historia… Digamos todos: Jesús, hijo de Dios y hermano nuestro, sálvanos. Cada uno puede expresar otras peticiones…

Tema elaborado por Ramón Mendoza

danzando-en-la-villa1. Oración inicial: Lucas 1,28-38.

2. En el tema de la semana pasada comentamos el mensaje de liberación y solidaridad de la Virgen de Guadalupe a Juan Diego y a todo el pueblo, donde nos dice que ha venido a mostrar y dar todo su amor, compasión, auxilio y defensa. ¿Alguien de ustedes quiere recordar qué estuvimos comentando hace 8 días sobre ese tema?…

3. En el tema de hoy vamos a compartir sobre cómo la Virgen elige a Juan Diego para que sea su mensajero y cómo nos elige a todos nosotros para llevar el mensaje del Reino de Dios a todo el pueblo.

4. Cuando la Virgen de Guadalupe se apareció al indio Juan Diego no sólo le dijo que venía a remediar las miserias, penas y dolores de los que sufren. Aunque Juan Diego se sentía muy poca cosa, la Virgen lo escogió para llevar su mensaje diciéndole: “Ve al palacio del obispo de México y le dirás cómo yo te envío a manifestarle lo que mucho deseo, que aquí en el llano me edifique un templo; le contarás puntualmente cuanto has visto y admirado, y lo que has oído. Ten por seguro que lo agradeceré bien y lo pagaré, porque te haré feliz y merecerás mucho que yo recompense el trabajo y fatiga con que vas a procurar lo que te encomiendo. Mira que ya has oído mi mandato, hijo mío el más pequeño; anda y pon todo tu esfuerzo”.

Juan Diego llevó el mensaje, pero no le hicieron caso, entonces regresó para pedirle a la Virgen que ya no lo enviara a él sino a otra persona: Te ruego encarecidamente, Señora y Niña mía, que a alguno de los principales, conocido, respetado y estimado, le encargues que lleve tu mensaje, para que le crean; porque yo soy un hombrecillo, soy un cordel, soy una escalerilla de tablas, soy cola, soy hoja, soy gente menuda, y tú, Niña mía, la más pequeña de mis hijas, Señora, me envías a un lugar por donde no ando y donde no paro. Perdóname que te cause gran pesadumbre y caiga en tu enojo, Señora y Dueña mía”.

juandiego2Juan Diego se sentía como una hojarasca que todo mundo pisa, como una escalerilla por donde los poderosos suben, se sentía como su fiera cola, es decir, el último y a quien todos desprecian. Pero la Virgen de Guadalupe insistió porque reconoce su dignidad. Para ella no es un objeto sino un sujeto. Por eso lo envió nuevamente diciéndole con ternura: Oye hijo mío, el más pequeño, ten entendido que son muchos mis servidores y mensajeros a quienes puedo encargar que lleven mi mensaje y hagan mi voluntad, pero es de todo punto preciso que tú mismo solicites y ayudes y con tu mediación, que se haga mi voluntad… Hijo mío, el más pequeño, esta diversidad de rosas es la prueba y señal que llevarás al obispo, le dirás en mi nombre que vea en ella mi voluntad y que él tiene que cumplirla. Tú eres mi embajador, muy digno de confianza”.

Finalmente Juan Diego le contestó:De muy buena gana iré a cumplir tu mandato; de ninguna manera dejaré de hacerlo ni tengo por penoso el camino. Iré a hacer tu voluntad”.

5.    Reflexionemos:

1) ¿Qué te mamó más la atención del diálogo entre la Virgen y Juan Diego?

2) ¿Por qué Juan Diego se sentía que no valía nada?

3) ¿Por qué insistió la Virgen en qué Juan Diego llevara su mensaje?

4) ¿Finalmente cuál fue la respuesta de Juan Diego?

5) ¿Qué enseñanzas nos da este hermoso diálogo donde la Virgen envía a Juan Diego como su mensajero?

6. En el Evangelio, Jesucristo también nos elige y nos envía como sus mensajeros. Vamos a escuchar el texto de San Mateo 28,16-20.

7. Ahora compartamos:

1) ¿En qué se parece este texto del Evangelio de Jesús con el mandato de la Virgen a Juan Diego?

2) ¿Qué nos está mandando Jesucristo y la Virgen de Guadalupe ahora en este tiempo que vivimos?

3) El fuimos elegidos para ser parte del pueblo de Dios y fuimos enviados como mensajeros de Cristo a nunciar la buena nueva del Reino de Dios y a construir un hogar, un pueblo y un mundo justo, solidario y fraterno. ¿De qué manera nosotros vamos a responderle a Jesucristo y a la Virgen de Guadalupe? 

8.    Tengamos muy presente lo que Jesucristo nos dice: “Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo”. Y la Virgen María de Guadalupe también nos dice: “Oye y ten entendido, hijo mío el más pequeño, que es nada lo que te asusta y aflige; no se turbe tu corazón; no temas a esa enfermedad ni alguna otra angustia. ¿No estoy yo aquí que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy yo tu salud? ¿No estás por ventura en mi regazo? ¿Qué más has quieres?”.

9. Comentemos:

1) ¿Qué sentimos en nuestro corazón al escuchar las palabras de Jesús y de la Virgen María?

2) ¿En qué nos ha ayudado este tema?

3) ¿De qué forma vamos a prepararnos para celebrar y vivir mejor la fiesta de la Virgen de Guadalupe en este camino hacia la Navidad?

10. Hagamos oración… Cada uno puede decir una oración y todos contestamos: “Virgen María de Guadalupe, acompáñanos”.

Tema elaborado por Ramón Mendoza

guadalupana1. Oración inicial: Mateo 1, 23.

2. En el tema pasado reflexionamos que Adviento significa “venida”; que el Adviento es un tiempo especial que puede ayudarnos a prepararnos mejor para vivir el Nacimiento de Jesús nuestro Salvador. ¿Alguien de ustedes quiere recordar lo que comentamos en aquel tema?…

3.     En estos días del Adviento vamos a celebrar la fiesta de la Virgen de Guadalupe. Este tema nos ayudará a comprender mejor el mensaje de liberación, solidaridad y confianza que ella nos dejó a todos los mexicanos al hablarle a indio Juan Diego.

4. Resulta que en 1531, cuando habían pasado apenas 10 años de la llegada de los españoles, la Virgen de Guadalupe se presentó a Juan Diego. Los conquistadores había matado a miles y miles de indígenas para despojar a los pueblos indígenas de sus tierras, cultura y religión, y para someterlos a una dura explotación y dominio.

5. Ante esta situación, los indígenas ya no aguantaban tanta ofensa a su dignidad, sus angustias y lamentos fueron escuchados por Dios y clamaban por una liberación y justicia que no les llegaba de ninguna parte.

6. Fue entonces cuando se presenta la Virgen con este mensaje de salvación:

Sabe y ten entendido, tú, el más pequeño de mis hijos, que soy yo la siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios por quien se vive; del Creador, en quien está todo; y es Señor del cielo y de la tierra. Deseo vivamente que se me erija aquí un templo para en él mostrar y dar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa, pues yo soy su piadosa Madre” (Documento Nican Mopohua).

7. Reflexionemos:

1) ¿Cuál es el mensaje que la Virgen trajo a Juan Diego y qué nos llama más la atención?

2) ¿Cómo creen que los indígenas recibieron este mensaje y por qué?

3) ¿Creen ustedes que ese mensaje sigue siendo actual, ahora para nosotros en estos tiempos que vivimos? ¿Por qué?

4) ¿Alguien quiere compartirnos cuándo experimentó el amor, compasión, auxilio y defensa de la Virgen María de Guadalupe?

8. El mensaje de la Virgen es muy semejante al que Cristo nos ha dado cuando dijo a qué vino a este mundo. Vamos a leer Lucas 4, 16-19.

9.  Reflexionemos:

1) ¿De acuerdo con la Palabra de Dios que escuchamos, a qué vino Jesucristo a este mundo?

2) La salvación que Cristo nos da y de la que la Virgen María también nos recuerda es una liberación de todo lo que oprime a las personas y a los pueblos. Como personas Cristo puede liberarnos del egoísmo, del rencor y de la falta de compromiso en la evangelización. Como pueblo Cristo nos acompaña para trabajar por crear situaciones nuevas donde haya justicia, paz y respeto a la dignidad de toda la gente. Cristo también nos ofrece una salvación eterna: él puede liberarnos del pecado y de la muerte. Basta que lo aceptemos verdaderamente como nuestro único salvador y que lo sigamos comprometiéndonos día tras día con Él en la construcción de un mundo nuevo, de un pueblo nuevo, de familias nuevas, de mujeres y hombres nuevos, donde todos vivamos en la justicia, solidaridad y paz. 

3) ¿De qué situaciones necesitamos que Cristo nos libere como personas y como pueblo?

4) ¿Qué tenemos que hacer para dar nuevos pasos en este camino de salvación?

5) ¿En qué nos ha ayudado este tema?

6) ¿De qué forma vamos a prepararnos para celebrar y vivir mejor la fiesta de la Virgen de Guadalupe en este camino del Adviento?

10. Hagamos oración… Cada uno puede decir una oración y todos contestamos: “Virgen María de Guadalupe, escúchanos”.

Tema elaborado por Ramón Mendoza


corona111. Para prepararnos a la celebración de la Navidad, hoy vamos a iniciar en nuestro grupo una serie de cuatro temas. En el 1° trataremos sobre el Adviento. En el 2° y 3° compartiremos el mensaje de la Virgen María de Guadalupe. En el 4° reflexionaremos sobre el significado de la Navidad en estos tiempos. Empecemos con una breve oración, a partir de un texto bíblico de Evangelio: Marcos 1, 2-3.

EL ADVIENTO DENTRO DEL AÑO LITÚRGICO

2. En primer lugar vamos a ver qué lugar ocupa el tiempo de Adviento dentro de todo el año. Así como la tierra tarda un año en dar una vuelta completa alrededor del sol, así cada comunidad cristiana o la Iglesia entera giran durante un año en torno a Jesucristo, centro de la vida cristiana.

3. El año civil está dividido en semanas y repartido en cuatro estaciones naturales: primavera, verano otoño e invierno. Pero el calendario religioso-litúrgico es diferente del civil en que su centro es la Pascua; comienza con el  tiempo de adviento y termina con la fiesta de Cristo Rey.

4. El año litúrgico sirve de educación para celebrar año tras año el paso del Señor: la encarnación de nuestro Padre Dios en nuestra humanidad por medio de Jesús su Hijo (que celebramos en la Navidad), y el paso de Jesús de este  mundo al Padre (que celebramos en la Pascua). De este modo, los cristianos renovamos nuestra fe y esperanza, celebramos nuestra fe en los sacramentos y vivimos la fe a través de nuestro compromiso de amor y servicio a los demás hasta la segunda venida del Señor.

NUESTRA COMUNIDAD EN EL CAMINO DEL ADVIENTO      

5. El pueblo de Israel, agobiado por tantas opresiones, esperó cientos de años al Mesías prometido. El Adviento es un tiempo de esperanza, no de duda ni de tristeza; es la fe dirigida al futuro y enraizada en el presente; es tiempo de esperanza activa, de devota y gozosa expectativa. 

virgen-ninojesus6. Los cristianos celebramos el nacimiento de Cristo el 25 de diciembre, escogiendo para esa fiesta el mismo día que los antiguos tenían establecido para celebrar el Día del nacimiento del Sol, que para los cristianos se transformó en el Día del nacimiento de Jesús, el Sol de Justicia, el verdadero vencedor del mal y de la muerte.

7. Así como sucedió con la Pascua, también a la Fiesta de la Navidad se le antepuso una etapa de preparación de cuarenta días que llamamos Adviento (y que significa Venida). Actualmente este tiempo de preparación está formado por cuatro domingos, que marcan el inicio del año religioso-litúrgico.

8. El Adviento es un tiempo especial de cuatro semanas para ejercitarnos en la esperanza, tiempo para salir al encuentro del Señor, preparando la venida definitiva y la venida litúrgica. “Ven, Señor, Jesús”, es el grito de la Iglesia, son las mismas palabras con las que se cierra la Biblia. 

9. AHORA VAMOS A LEER Y A REFLEXIONAR LA PALABRA DE DIOS:

>> San Pedro, en su segunda carta nos dice: “Nosotros esperamos, según la promesa de Dios, un cielo nuevo y una tierra nueva, un mundo donde todo será justo y bueno” (2ª Pedro 3,13).

>> Leamos el Evangelio de San Lucas, 1,67-80

REFLEXIONEMOS:

1) ¿Qué te llamó más la atención de estas lecturas?

2) ¿Tenemos una esperanza viva o como están el tiempo actual ya no esperamos en nada?

3) ¿Cuáles son nuestras esperanzas?

4) ¿Vibra en nosotros la esperanza en la paz, la justicia, la fraternidad? ¿Tenemos realmente una firme esperanza en la Salvación que viene de Dios, en la Vida Eterna?

5) ¿Cuáles son las esperanzas que quedan satisfechas con la celebración de la Navidad?

6) Los niños esperan un regalo, los trabajadores esperan el aguinaldo, los jóvenes esperan las fiestas… y nosotros, ¿esperamos a Jesús, el Mesías de Dios? ¿Qué esperamos de Jesús?

7) El nombre de Jesús significa Yahvéh salva, Dios salva. ¿De qué necesito salvación?

8). ¿De qué necesita salvación mi familia, mi colonia, mi pueblo?

9) ¿Creemos que Jesús puede salvar nuestra condición humana herida por el pecado y puede hacernos vivir como hijos de Dios con una experiencia profunda de ser amados?

10) ¿De qué forma vas a celebrar y a vivir la Navidad?

10. En la las celebraciones litúrgicas de Adviento 2008, la Iglesia nos presenta a tres modelos de la esperanza en Cristo:

  • el 1° domingo (30 de noviembre): los profetas, especialmente a Isaías; 
  • el 2° domingo (7 de diciembre): a Juan el Bautista, que preparó la llegada del Mesías; 
  • y el 3° y 4° domingo (14 y 21 de diciembre): a María, la siempre fiel, que dijo sí al don de Dios.


11. Hagamos oración. Preparémonos estas cuatro semanas para celebrar y vivir en esta Navidad el nacimiento del Mesías Jesús, que es el motor de nuestras Esperanzas. Pidámosle al Señor que nos ilumine para prepararnos con una vida nueva. Digamos todos: “Ven, Señor, Jesús”. Cada uno puede decir otras peticiones…

Tema elaborado por Ramón Mendoza

Actualmente, en muchos lugares del mundo, se redescubre con gran entusiasmo entre los laicos la Lectio Divina, que es un modo de orar con la Biblia. Se trata de una forma utilizada desde los primeros siglos de la Iglesia; ha sido cultivada a través del tiempo por algunos grupos, y se ha vitalizado a partir del Concilio Vaticano II. Es un método sencillo, real y posible para vivir de cada Palabra que sale de la boca de Dios” (Mt 4,4).

*

Se trata de una lectura, individual o comunitaria, de un pasaje de la Escritura, acogida como Palabra de Dios en meditación, oración, contemplación y compromiso. El Espíritu Santo es el que hace de guía en la lectura orante de la Palabra de Dios.

*

Preparación para entrar en la lectura orante de un texto bíblico:

La preparación es muy importante. Se trata de crear un silencio interior, dispuestos a escuchar, conscientes de la presencia poderosa de Dios que viene amorosamente a nuestro encuentro con el don de su Palabra.

Aquí están unas pistas:

1) Entra en tu cuarto, busca el silencio y la soledad.

2) Delimita tu tiempo.

3) Escoge el texto bíblico.

4) Ayúdate de algo: una imagen, la luz de una vela, una cruz, tal vez música suave de fondo.

5) Toma conciencia de la manera como te presentas ante Dios, cómo estás ahora, acuérdate de tu pueblo y piensa a qué estás dispuesto en esta oración.

6) Suplica al Señor un corazón que sepa escuchar para discernir (1 Re 3,9).

7) Para concentrarte, escucha tu respiración, siente su ritmo.

.8) Invoca al Espírtiu Santo.

*

Los pasos en la lectura orante de la Biblia son cuatro:

1. Primer paso: ¿QUÉ DICE EL TEXTO?. Leer.

Leer lentamente el pasaje bíblico. Una lectura cuidadosa, atenta, humilde. Si es necesario, volver a leerlo, sintiendo el peso de cada palabra y los detalles que van apareciendo. Puedes subrayar las frases que más te impactan. Es como un pan que se come en pequeños trozos. Distinguir quién habla y de qué cosa habla. Leer notas o comentarios bíblicos. Sentir el texto. Repetir la frase clave en voz alta. “Cómete” el texto.

*

2. Segundo paso: ¿QUÉ ME DICE EL TEXTO?. Meditar.

Relacionamos el texto con la vida. Entendemos el sentido, relacionándolo con otros textos bíblicos ya conocidos. Si es necesario, releer el texto y descubrir su sentido actual. Aplicarlo a la situación que vivimos hoy. Situar el texto en el Plan de Dios que se realiza en los acontecimientos de la historia. Captar qué me cuesta aceptar del texto. En qué me interroga, anima o reorienta. Qué luces me da el texto para la vida. A largo, mediano o corto plazo.

*

3. Tercer paso: ¿EL TEXTO QUÉ ME HACE DECIRLE A DIOS?. Orar.

La oración brota espontáneamente de la meditación: arrepentimiento, súplica, agradecimiento o entrega. Hacer un momento de silencio para preparar mi respuesta a Dios. Orar el texto. Incluso se puede cantar.

*

4. Cuarto paso: SABOREAR EL AMOR DE DIOS Y ABRIRME AL COMPROMISO. Contemplar.

Ahora no hay preguntas, sólo el gozo del recibir. Saborear las alegrías de la dulzura eterna, disfrutar el amor de Dios. Hay un poco de luz y nos recreamos, gozamos en ella. Contemplamos en la Cruz la potencia de la vida, de amor, de la libertad, de la entrega total, el don de la salvación. Comprendemos la Palabra. Desde lo alto del monte vemos el conjunto. Desde ahí podemos ver la vida en el proyecto de Dios, la vida de cada hermano, la vida de nuestro pueblo, lo que estamos llamados a ser como obra de las manos de Dios. Descubrimos nuestro proyecto de vida. Traigo a la mesa los problemas y las propuestas de solución. Contemplamos en qué ha cambiado mi manera de pensar y actuar a la luz del texto. Definir el compromiso que me sugiere el texto leído y meditado. Resumir todo en una frase para llevarla conmigo durante el día. Nos descubrimos como hombres nuevos.

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PREGUNTAS PARA COMPARTIR

1. ¿Qué cosas nuevas aprendiste en este tema?

2) ¿Y qué piensas hacer en adelante?

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